jueves, 15 de diciembre de 2011

FANTASTICO, LOCURA Y MAGIA EN EL 2011

El taller del Castillo Pittamiglio este año ha cumplido las metas propuestas. Tal vez sean metas muy pequeñas dentro del mundo de la escritura, pero son importantes a la hora de hacer el balance final.

  • Se propuso que este año fuera un taller creativo, desarrollando la visión lateral, otorgándole a las historias, un toque de fantástico, de locura y de magia.
  • Hemos llegado a empezar un juego de rol que llamamos “Universo 33”, donde estamos jugando a crear un acontecimiento en un universo ficticio.
  • Nuestros integrantes se han “animado” a intervenir en concursos y han logrado menciones importantes.
  • Hemos recibido la visita este año del escritor Alejandro Michelena el cual nos habló de sus comienzos en la escritura y los integrantes escribieron una pequeña crónica de su barrio.
  • Empezamos a trabajar conjuntamente con el taller de dibujo del Prof. Gabriel Serra, un proyecto de novela gráfica (impensable hace unos años en talleres literarios).

Son logros 2011 que nos dejan expectantes para el 2012. 
La dirección del taller, agradece al grupo humano que integra el Espacio Cultural, por su paciencia, perseverancia y entusiasmo, muy felices fiestas.

Mónica Marchesky

domingo, 4 de diciembre de 2011

DESPEDIDA DE PITTAMIGLIOS 2011

 En la fotografía vemos, de izquierda a derecha: Loreley Carrión Vázquez, Mónica Marchesky, Álvaro Bonanata, Susana Chaer, Roberto Bianchi, Nina Reis, Betty Chiz, Diego Coppa Rutigliano.

domingo, 13 de noviembre de 2011

STEPHEN KING

EL ASESINO

Repentinamente se despertó sobresaltado, y se dio cuenta de que no sabía quien era, ni que estaba haciendo aquí, en una fábrica de municiones. No podía recordar su nombre ni que había estado haciendo. No podía recordar nada.
La fábrica era enorme, con líneas de ensamblaje, y cintas transportadoras, y con el sonido de las partes que estaban siendo ensambladas.
Tomó uno de los revólveres acabados de una caja donde estaban siendo, automáticamente, empaquetados. Evidentemente había estado operando en la máquina, pero ahora estaba parada.
Recogía el revólver como algo muy natural. Caminó lentamente hacia el otro lado de la fabrica, a lo largo de las rampas de vigilancia. Allí había otro hombre empaquetando balas.
"¿Quién Soy?" - le dijo pausadamente, indeciso.
El hombre continuó trabajando. No levantó la vista, daba la sensación de que no le había escuchado.
"¿Quién soy? ¿Quién soy?" - gritó, y aunque toda la fábrica retumbó con el eco de sus salvajes gritos, nada cambió. Los hombres continuaron trabajando, sin levantar la vista.
Agito el revólver junto a la cabeza del hombre que empaquetaba balas. Le golpeó, y el empaquetador cayó, y con su cara, golpeó la caja de balas que cayeron sobre el suelo.
El recogió una. Era el calibre correcto. Cargó varias más.
Escucho el click-click de pisadas sobre él, se volvió y vio a otro hombre caminando sobre una rampa de vigilancia. "¿Quién soy?" - le gritó. Realmente no esperaba obtener respuesta.
Pero el hombre miró hacia abajo, y comenzó a correr.
Apuntó el revólver hacia arriba y disparó dos veces. El hombre se detuvo, y cayó de rodillas, pero antes de caer, pulsó un botón rojo en la pared.
Una sirena comenzó a aullar, ruidosa y claramente.
"¡Asesino! ¡asesino! ¡asesino!" - bramaron los altavoces.
Los trabajadores no levantaron la vista. Continuaron trabajando.
Corrió, intentando alejarse de la sirena, del altavoz. Vio una puerta, y corrió hacia ella.
La abrió, y cuatro hombres uniformados aparecieron. Le dispararon con extrañas armas de energía. Los rayos pasaron a su lado.
Disparó tres veces más, y uno de los hombres uniformados cayó, su arma resonó al caer al suelo.
Corrió en otra dirección, pero más uniformados llegaban desde la otra puerta. Miró furiosamente alrededor. ¡Estaban llegando de todos lados! ¡Tenía que escapar!
Trepó, más y más alto, hacia la parte superior. Pero había más de ellos allí. Le tenían atrapado. Disparó hasta vaciar el cargador del revolver.
Se acercaron hacia él, algunos desde arriba, otros desde abajo. "¡Por favor! ¡No disparen! ¡No se dan cuenta que solo quiero saber quien soy!"
Dispararon, y los rayos de energía le abatieron. Todo se volvió oscuro...
Les observaron como cerraban la puerta tras él, y entonces el camión se alejó. "Uno de ellos se convierte en asesino de vez en cuando," dijo el guarda.
"No lo entiendo," dijo el segundo, rascándose la cabeza. "Mira ese. ¿Qué era lo que decía? Solo quiero saber quién soy. Eso era.
Parecía casi humano. Estoy comenzando a pensar que están haciendo esos robots demasiado bien."
Observaron al camión de reparación de robots desaparecer por la curva.

domingo, 30 de octubre de 2011

EL CUERVO "EDGAR ALLAN POE"

Edgar Allan Poe (Boston, Estados Unidos, 19 de enero de 1809 – Baltimore, Estados Unidos, 7 de octubre de 1849)

domingo, 18 de septiembre de 2011

REVISTA VIRTUAL

¿QUE BUSCAN LOS HOMBRES EN SUS AMANTES?



Escribe: Diego Coppa Rutigliano
 La misma pregunta ha sido formulada desde tiempos inmemoriales, llegando incluso hasta el siglo XV, donde aparecen las primeras amantes, entre las que encontramos a Diana de Poitiers, la más notable del Rey Enrique II de Francia o Madame de Pompadour, de las más célebres del rey Luis XV. Es la respuesta a la pregunta, sin embargo, la que ha ido evolucionando en todos estos años. Mientras que en sus orígenes se lo asociaba con el de una mujer mantenida, quien a través de una compensación económica estaba a disposición para encuentros sexuales, hoy es mas bien adjudicado a la mujer que un hombre casado frecuenta para tener encuentros, en la mayoría de los casos de índole sexual.
Dicen los franceses que “El matrimonio tiene cadenas demasiado pesadas para ser llevadas solamente entre dos“. Esto ilustra lo que la sociedad actual percibe como razón, o excusa, a la aparición de la figura de la amante. Con el devenir de los años los hombres y las mujeres de las diferentes clases sociales fueron experimentando una evolución desde lo cultural, lo económico y de sus libertades individuales. Esto hizo cambiar las necesidades de unos y otros, y por tanto lo que los hombres buscan en las amantes, así como el tipo de mujeres dispuestas a transformarse en una.
En sus orígenes las amantes eran ostentadas por el hombre como símbolo de poder y nobleza, de jerarquía social, y lejos de ser una situación a mantenerse oculta, era motivo de conversación en los círculos reales. Incluso se desprende de los relatos de la época que ser una amante era visto como una ocupación para las mujeres más jóvenes, quienes de tener éxito podrían incluso llegar a desposar a su hombre.
Hoy en día la sociedad admite la existencia de amantes en su concepto más moderno. El avance en la tecnología de las comunicaciones, así como el reciente “boom” de las redes sociales, hace que las posibilidades para un hombre de hacerse de una amante se multipliquen. Según la opinión obtenida en la red social Facebook, ante la formulación de esta pregunta, para más de la mitad de los consultados los hombres buscan “lo que no tienen en casa”. Esta respuesta deja en claro que los hombres que tienen amantes buscan complementar su vida, agregando lo que su matrimonio no les ofrece. En un segundo plano encontramos que para el público encuestado los hombres mantienen relaciones paralelas con mujeres que son físicamente más atractivas, o de menor edad, que sus esposas, o recurren a amantes buscando una confidente o cómplice. Este último es el caso en que la amante también es casada, y por tanto la relación informal nace como una necesidad de satisfacer carencias en ambos matrimonios.
La amante es entonces una figura que siempre ha estado presente al lado de un hombre que necesita, para aumentar su ego y compensar su inseguridad, una tercera rueda en la motocicleta de su matrimonio.